La microbiota intestinal productora de vitaminas en el tubo digestivo.
La microbiota intestinal humana tiene la capacidad de sintetizar varias vitaminas, principalmente del grupo B y la vitamina K, a partir de precursores presentes en la dieta y mediante rutas metabólicas bacterianas.
Según la literatura médica más actual, las principales vitaminas producidas por la microbiota en el tubo digestivo son:
• Tiamina (vitamina B1)
• Riboflavina (vitamina B2)
• Niacina (vitamina B3)
• Ácido pantoténico (vitamina B5)
• Piridoxina (vitamina B6)
• Biotina (vitamina B7)
• Ácido fólico (vitamina B9)
• Cobalamina (vitamina B12)
• Vitamina K (principalmente filoquinonas y menaquinonas)
La capacidad de síntesis varía entre especies bacterianas y entre individuos, dependiendo de la composición y abundancia de los microorganismos presentes. La producción de estas vitaminas por la microbiota intestinal ha sido confirmada mediante análisis genómicos y metagenómicos, que demuestran la presencia de rutas biosintéticas completas o parciales para todas las vitaminas del grupo B y la vitamina K en diversas bacterias intestinales.[1-6] Además, existe cooperación metabólica entre especies bacterianas, lo que permite la síntesis comunitaria y el intercambio de vitaminas y sus precursores.[2-3][6]
Cabe destacar que, aunque la microbiota produce estas vitaminas, la absorción intestinal de algunas de ellas (por ejemplo, la cobalamina y la vitamina K) ocurre principalmente en el colon, donde la contribución microbiana puede ser relevante para el huésped, especialmente en situaciones de deficiencia dietética o alteraciones de la microbiota.[4-6]
No existe evidencia en la literatura médica de que la microbiota intestinal produzca de manera significativa otras vitaminas liposolubles (A, D, E, C) en humanos; la síntesis bacteriana está limitada principalmente a las vitaminas del grupo B y la vitamina K.[4][7]
En resumen, las vitaminas que se producen en el tubo digestivo por la microbiota intestinal humana son principalmente las del grupo B (B1, B2, B3, B5, B6, B7, B9, B12) y la vitamina K, como se confirma en la literatura médica más reciente.[1-6]
Lista de referencias:
1. Zhan Q, Wang R, Thakur K, et al. Unveiling of dietary and gut-microbiota derived B vitamins: metabolism patterns and their synergistic functions in gut-brain homeostasis. Crit Rev Food Sci Nutr. 2024;64(13):4046-58. doi:10.1080/10408398.2022.2138263.
2. Chandel N, Somvanshi PR, Thakur V. Characterisation of Indian gut microbiome for B-vitamin production and its comparison with Chinese cohort. Br J Nutr. 2024;131(4):686-97. doi:10.1017/S0007114523002179.
3. Rodionov DA, Arzamasov AA, Khoroshkin MS, et al. Micronutrient requirements and sharing capabilities of the human gut microbiome. Front Microbiol. 2019;10:1316. doi:10.3389/fmicb.2019.01316.
4. Tarracchini C, Lugli GA, Mancabelli L, et al. Exploring the vitamin biosynthesis landscape of the human gut microbiota. mSystems. 2024;9(10)\:e0092924. doi:10.1128/msystems.00929-24.
5. Rudzki L, Stone TW, Maes M, et al. Gut microbiota-derived vitamins: underrated powers of a multipotent ally in psychiatric health and disease. Prog Neuropsychopharmacol Biol Psychiatry. 2021;107:110240. doi:10.1016/j.pnpbp.2020.110240.
6. Magnúsdóttir S, Ravcheev D, de Crécy-Lagard V, Thiele I. Systematic genome assessment of B-vitamin biosynthesis suggests co-operation among gut microbes. Front Genet. 2015;6:148. doi:10.3389/fgene.2015.00148.
7. Bonakdar M, Czuba LC, Han G, et al. Gut commensals expand vitamin A metabolic capacity of the mammalian host. Cell Host Microbe. 2022;30(8):1084-92.e5. doi:10.1016/j.chom.2022.06.011.
